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J. Ángel Menéndez se ha convertido en el explorador Livingston para recorrer el Río Nora

Publicado el 05/06/2019
El tapin J. Ángel Menéndez se ha convertido en el explorador Livingston para recorrer el Río Nora

El vecino de Lugones, científico, divulgador y emprendedor, J. Ángel Menéndez se convirtió en el explorador Livingston para conocer de primera mano el Río Nora, desde su nacimiento en el concejo de Sariego, pasando por Siero, Llanera, Las Regueras y acabando en Oviedo. Toda su experiencia, el recorrido, las imágenes de todo lo que hay en su cauce y más puede verse en su libro “Proyecto Nora: mis rutas alrededor del Río Nora y algunos de los sitios interesantes que descubrí”.

El escritor confesó que siempre le ha gustado ir de paseo por el monte y andar en bicicleta por allí, pero el pasado otoño no pudo hacerlo porque tenía lesiones en las rodillas y decidió seguir andando pero cerca de casa, “lo primero que pensé de forma romántica era si se podía vivir una aventura cerca de casa y opté por ir a recorrer el Río Nora, porque es el patito feo de los ríos asturianos y nadie mira para él. Tanto es así que en los años 70 era casi una cloaca, pero hoy está muy recuperado mucho más de lo que la gente se cree, hay mucha fauna y flora y está muy bien en muchos sitios”, aseguró.

Su segunda idea fue pensar como Livingston, que fue a buscar las fuentes del Nilo, y por eso decidió plasmas todo lo que recorrió y descubrió en el cauce del río en un libro con imágenes. La idea es que se pueda recorrer desde su desembocadura en el Nalón, cerca de Priañes, hasta su nacimiento en Valvidares.

Nació como una ruta circular, lo más próxima posible al río, con una distancia asequible para caminar; que transcurriese, en la medida de lo posible, por caminos y sendas naturales y que las diferentes rutas resultasen conectadas entre sí en, al menos, un pequeño tramo; de forma que al unir unas con otras se pudiese recorrer el río de principio a fin (o al revés), o combinarlas para hacer rutas más largas en bicicleta de montaña. “La primera pregunta que me hice cuando empecé fue ¿Dónde nace el Nora? Porque estoy seguro de que casi nadie lo sabe, lo tuve que averiguar y no fue sencillo mirando mapas militares en Internet. El Nora nace entre una bañera y un depósito, que hace de abrevadero de las vacas, no es un sitio muy glamuroso, pero sí bastante guapo para las personas que se acerquen a descubrirlo como yo en su día”, comentó.

Menéndez aseguró que el resultado fue una especie de “de puente a puente”; pues si uno quiere recorrer ambas márgenes del río, otro de los objetivos a la hora de diseñar la ruta, no queda otra que buscar algún puente por donde cruzar el río. “Una de las primeras cosas interesantes que descubrí fue la gran cantidad de puentes que, aunque reformados o reconstruidos en diferentes épocas, son de origen medieval o romano. Nada menos que nueve: San Pedro de Nora, Gallegos, Brañes, Cayés, Lugones, Colloto, San Xuan Obispo, Venta de Soto y el puente Romanón de Bergures, cerca de La Pola de Siero. Además de varios palacios, molinos y otras edificaciones históricas; en este viaje por el Nora también he encontrado curiosas leyendas, como la de la Torre de los Valdés en Llanera o la del tesoro del puente de Colloto o la enigmática Fuente Pozu Salau en Sariego”, explico.

Todo ello en un entorno en el que abundan los monumentos naturales, como los meandros que forma en su desembocadura o Los Covarones del río Tuernes o la misma Fuente del Nora y sus bucólicos paisajes.

La introducción del libro está escrita en asturiano, ya que fue traducida por un compañero suyo de trabajo, Luis Antón. “Las rutas las realicé en otoño de 2018 fui varios fines de semana de varios meses, porque primero tenía que preparar la ruta mirándola en los mapas y en

Google maps, casi todo son caminos rurales, caleyes y algunos estaban cerrados, si estuvieran más limpios sería mucho mejor y otros estaban bastante bien, por ejemplo, de Lieres a Pola de Siero existe una senda muy buena que hizo el Ayuntamiento. Lo que fue todo un reto fue hacer el camino de Pola a Lugones, lo que pretendía era ir lo más cerca del río por camino secundarios y alejado del tráfico, pero hay que salvar autopista, carretera general, la vía del tren y núcleos de población, buscando puentes y soluciones, al final lo conseguí sorteando todo esto. Hay sitios muy bonitos y en todo el cauce me encontré gran cantidad de molinos, unos en mejor estado de conservación que otros y es una pena”, recordó.

Dentro del libro además de mostrar a todos los curiosos e interesados en conocer el rio Nora también realiza varias propuestas encaminadas a mejorar la situación, “el río siempre fue una fuente de riqueza y vivimos de espaldas a él. Los molinos aprovechaban la energía de los ríos para moler el trigo y poder hacer pan, eso hoy en día no tiene sentido, pero se pueden aprovechar para colocar minicentrales eléctricas, aunque sean experimentales y consideró que sería una gran idea la instalación de un molino uniendo el arte, la cultura y la etnografía de todos estos concejos con los ingenieros instalando allí una turbina moderna y adecuada para el caudal, que pueden servir como bancos de pruebas”, propuso.

Todas estas rutas pueden encontrarse en la app para móvil Wikiloc, en Amazón puede comprarse el libro y se puede descargar de manera gratuita en la página del CSIC, en Incar en la página de libros y patentes a través del enlace: http://digital.csic.es/handle/10261/178056.