Carta al director. Venezuela hasta en la sopa

Publicado el 07/08/2017

                       Venezuela hasta en la sopa   

Resulta ya un tanto cansino el bombardeo de noticias interesadas (que no interesantes) que nos llegan de Venezuela y que por su parcialidad merecen cuando menos el derecho a la duda. Por suerte contamos con las redes sociales y que para aquellos que se animen a rastrearlas, podrán sacar otras conclusiones que nuestros medios de comunicación no nos cuentan. En cualquier caso las imágenes de violencia en la calle promovidas por la derecha venezolana muestran la barbarie de forma cotidiana. Se secuestra un helicóptero y se arrojan bombas de mano sobre el Tribunal Constitucional, se asalta el Ministerio de Justicia, hospitales, escuelas y universidades, se incendian más de 100 camiones que se estrellan contra edificios públicos o se cruzan en la calle para montar barricadas. En el orden personal, 23 chavistas fueron quemados vivos, muertos seis policías, dos jueces, dos periodistas y un sinfín más en las famosas “guarimbas”. Se tiene la desfachatez de atribuir al gobierno todas las muertes, incluidas las de origen criminal fruto de batallas entre bandas o atracos. El último parte lo que aquí se denominó “alzamiento militar”. Un excapitán expulsado del ejército hace tres años y huido a EE.UU. que ahora da un “golpe” con mercenarios civiles pagados por ¿quién?.

Frente a estos hechos la respuesta en cualquier país europeo, incluida España, hubiera supuesto una contundencia policial sin parangón. La llamada Kale Borroka sin llegar a actos criminales fue brutalmente apaleada y muchos de sus líderes encarcelados sin tener delitos de sangre. La llamada Ley Mordaza nos recorta derechos que los venezolanos aun disfrutan y que vemos a diario en Venezuela y no decimos ni pio. 

La oposición venezolana no responde a problemas de desabastecimiento ya que en sus barrios las tiendas y comercios están a rebosar. Los problemas están en los barrios pobres por un desabastecimiento provocado por los grandes comerciantes y las multinacionales por una política de provocación para crear descontento y subversión entra la población. Centenares de locales fueron confiscados repletos de comida medicamentos y otros artículos de primera necesidad. Repensando la historia, otro tanto pasó en el Chile de Allende y que parecemos haber olvidado. Los intereses en Venezuela son otros ligados a las grandes reservas de petróleo y otros minerales que nacionalizados y al servicio del pueblo, supuso perder para la oligarquía venezolana sus privilegios.

Decía el periodista inglés Gilbert Keith Chesterton-fallecido en 1936-, que “los periódicos nacieron para decir la verdad y ahora para impedir que la verdad se diga”.

Basta ver esos medios incluida la TV. Alguna cadena utiliza como portavoz de lo que pasa en Venezuela a una tal Anjuli Romero con residencia en Madrid y que “casualmente” trabajó en la Embajada de EE.UU. en Caracas. Con ese perfil sus informaciones son cuando menos parciales e interesadas.

Se supone que un medio neutral debiera cuando menos informar de las partes para que el espectador saque al menos sus propias conclusiones y no repetirnos lo tirano que es uno y lo buenos que son los demás.

Nos olvidamos de las mentiras que nos quisieron hacer creer con Irak y sus armas de destrucción masiva que nunca aparecieron. Nos olvidamos de cómo estaba y quedó Libia, Afganistan, Siria, etc. y nos olvidamos también –porque no nos lo recuerdan- los golpes de Brasil, Honduras o Ucrania y los miles de muertos en Méjico, Colombia, Arabia Saudí, Palestina, Libia, Sáhara, etc.

Se duda de la legalidad de la Constituyente elegida recientemente en Venezuela. Invito a los lectores a buscar los artículos 347 y 348 de la Constitución Venezolana para ver la legalidad de dicha consulta popular a la que la oposición llamó a no participar, mientras unas semanas antes convocaban ellos un referendo sin censos, sin observadores, etc. Preguntémonos si en España toda la oposición llamara a boicotear un proceso similar cual sería el grado de participación.

Tremenda dictadura la de Venezuela con una media de dos elecciones por año, más de 100 periódicos, TVs privadas, manifestaciones permitidas aunque salvajes, incluidas armas de fuego, cócteles, asaltos a edificios públicos, etc. y en España un portavoz llamado Leopoldo López -padre- quien arenga a los venezolanos residentes a manifestarse violentamente o provoca a los que salimos a la calle a defender la legitimidad del Presidente Maduro, como pasó en Siero al salir al balcón del ayuntamiento insultando a los que allí se congregaban con el silencio cómplice del alcalde y ediles que le acompañaban.

Venezuela es un buen bocado para EE.UU que instiga al golpe militar con un único propósito. Poner un gobierno títere y privatizar ese 28 % de reserva mundial de petróleo y a las puertas de su casa.

Los DD.HH le son a este coloso indiferentes. Como referencia, Guantánamo, el bloqueo a Cuba, golpes de Estado pasados en media américa latina, subvención a grupos subversivos como la “ contra” en Nicaragua, Vietnam, Hiroshima y Nagasaki en Japón y una larga lista de injerencias sino militares, sí económicas asfixiando a los pueblos originarios.

Ayudemos al pueblo de Venezuela con políticas de Paz frente a las amenazas económicas o expulsiones de organismos como Mercasur.

Juan Luis Vallina