Joaquín Manuel Serrano Vila, natural de Candás, es, desde hace casi tres años, el párroco de la Iglesia San Félix de Lugones. Desde su llegada ha impulsado numerosas iniciativas como la restauración de la casa parroquial, la instalación del reloj y  reparación de  las campanas de la Iglesia o la recuperación de la Fiesta de San Félix, todo ello para alegría de los vecinos que viven con satisfacción este nuevo aire en la parroquia.

P- ¿Cómo fue la llegada a Lugones?

R- El 1 de noviembre hizo tres años, me inauguré con la misa de difuntos.

Yo me estrené como sacerdote en el suroccidente, en Degaña e Ibias y permanecí allí durante seis años; en una zona donde todos son interinos y  para tirar por un proyecto hace falta quedarse, los feligreses y yo impulsamos la construcción de la nueva iglesia lo que alargó mi estancia allí. También los dos últimos años fui arcipreste, lo que me hizo moverme mucho por los concejos de Tineo, Cangas, Allande, Degaña e Ibias y conocer sus realidades y carencias y también vivir más de cerca los problemas de los sacerdotes

 Cuando me trasladan aquí pasé de un mundo totalmente rural, aislado, a la zona más urbanita, pegado a la capital. Al final en Lugones coexisten diversas realidades, la gente que nació y creció en Lugones y otra realidad más cosmopolita, de gente que va llegando y todo eso hay que integrarlo.

Tenemos mucha población inmigrante que llega principalmente de Latinoamérica; es  gente generalmente muy religiosa que quiere integrarse en la vida de la parroquia. Se trata de personas humildes y ahora la crisis los está barriendo y eso nos llega a nosotros, Cáritas está desbordada.

Junto con eso hay otras realidades, una inmigración más local y la gente de aquí nacida y criada en Lugones; todo eso ha hecho que haya crecido.

P- Además San Félix es la única iglesia con la que cuenta Lugones

R- Atendemos mucha población. Hay censados 16.000 habitantes y me decía Corrales, en su día, que tenemos una población flotante de casi 3.000 habitantes más. Puedo decir con orgullo que mis misas están llenas, aunque, proporcionalmente a la población, hay pocos católicos practicantes; pero Lugones ha crecido mucho y es muy plural. La iglesia se nos queda pequeña.

P- ¿Se implica la gente en la parroquia?

R- En principio hay un grupo importante de catequistas, unas veinte personas, y gente que colabora en el cuidado de la iglesia. Hay un Consejo Pastoral y un Consejo Económico que funciona muy bien. También tenemos un equipo grande de Caritas que está aquí los martes y hay verdaderas colas, algo que me da mucha tristeza. A este respecto quiero decir que tenemos una asignatura pendiente institucionalmente hablando y es que en el ayuntamiento, la asistencia social, nos remite cosas que son de ellos, que tienen que abordar con los impuestos de una manera eficaz y lo digo sin acritud. Nosotros lo estamos haciendo con el dinero de los católicos. A veces los trámites y la burocracia suponen un problema y cuando llegan aquí con una situación de urgencia se les presta la ayuda y luego ya se dan los pasos que sean necesarios.

Pero el ayuntamiento nunca ha colaborado con Cáritas,  si bien es verdad que no recibir ninguna subvención también nos da libertad; aunque yo no lo comparto del todo, el equipo dice que mejor navegar con los ingresos propios. También es verdad, en relación a los políticos locales que Cepi se mostró siempre sensible con la posibilidad de ayudar institucionalmente a Cáritas y ha facilitado estas colaboraciones, y Mª Jesús Berdasco hace donativos a título personal; también Rafa, de Conceyu, ha colaborado cuando instalamos el reloj. Son todos buena gente.

P- ¿Se implican los jóvenes?

R- Hay poca gente joven como catequista, la dinámica de vida actual no facilita que participen, es difícil encontrar gente implicada. Pero sí hay gente que va acercándose a la parroquia, soy optimista en este capítulo, creo que ha cambiado a mejor y puede mejorar aún más. En este sentido ha sido muy buena la Jornada Mundial de la Juventud, en Lugones se acogieron muchos jóvenes, algunos aquí en la parroquia y fue una experiencia muy buena, vi cosas muy bonitas.

P- Usted, que desde su llegada ha impulsado tantas iniciativas, ¿qué proyectos se plantea para el futuro?

R- Seguir trabajando el día a día, no me hago muchos planes de futuro. Me gustaría que los jóvenes se acercaran más, hacerles un hueco. Pero para eso estamos trabajando con los más pequeños,  los que vienen a la catequesis, que crezcan aquí, pastoralmente hablando, que tengan el sentimiento de que ésta es su casa y que sigan acudiendo; en esa línea se instauró un campamento de verano, llevamos ya dos años y está siendo todo un éxito. A los jóvenes lo que les digo es que puerta siempre está abierta, para entrar y para salir, y para volver a entrar cuando se ha salido.

 Un proyecto del que nos estamos ocupando es el cementerio, arreglándolo, adecentándolo mucho; pero cuesta mucho trabajo, mucha dedicación y mucho dinero. Y aquí hay que decir que el cementerio es una responsabilidad del ayuntamiento que debería ayudarnos en algunas reformas, en las aceras, el aparcamiento, la señalización. La Ley de Bases de Régimen Local exige que los municipios de más de 10.000 habitantes tengan cementerio municipal. En Lugones sólo tenemos el cementerio parroquial y nosotros enterramos a todos, a los cristianos y a los que no lo son, no preguntamos. Estamos supliendo un servicio público y lo único que pido es que nos ayuden en ese capítulo. Ahora estamos arreglando  aceras y drenajes, alcantarillados… nosotros estamos conservando, cuidando como podemos, pero creo que deberían tomarlo un poco más en serio. Presenté este día un escrito solicitando ayuda y me llamó Cepi como concejal delegado para Lugones y me dijo que estaban dispuestos a colaborar en lo que pudieran…

Por otra parte y continuando con los proyectos, hemos cumplido 75 años de la Iglesia,  hubo misa y comida y un acto en la Casa de Cultura a donde asistió el Arzobispo, Jesús Sanz, y ahora queremos editar un pequeño libro recopilatorio de esos 75 años, una retrospectiva con colaboraciones de otros sacerdotes, gente que pasó por la parroquia, fotos, etc.

Por último y muy importante me preocupa la gente mayor; hay mucha gente mayor en la parroquia y muchos geriátricos y también gente que está sola en casa; tenemos a las monjas, hermanas del Santo Ángel, que van a darles la comunión, algunas veces también voy  yo, son una parte muy importante de la parroquia y una gente que se merece todo porque lo dieron todo; me inspiran mucha ternura y sus sufrimientos me afectan mucho.

3 comentarios on Joaquín Manuel Serrano Vila, párroco de Lugones”La iglesia se nos queda pequeña”

  1. Agustín dice:

    Joaquín estas realizando un gran trabajo en la parroquia. Saludos Agustín

  2. Dolores Suárez Cuesta dice:

    Muchas gracias por su labor en la parroquia de Lugones, yo no pertenezco a ella, pero sí a una localidad muy cercana, en Balbona, Siero, y nuestro párroco es Don Jose Luís Polvorosa.
    Me han comentado que junto con ustéd hay otro sacerdote procedente de Cantabria

  3. María del pilar González Ania dice:

    Muchas gracias al Sr cura por todo lo que esta haciendo.yo no voy a la Iglesia ,pero conozco personas que están ayudando mucho ,para mi merecen un gran respeto y agradecimiento
    Un saludo Pilar…….

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