Cincuenta años de amor en El Carbayu

El matrimonio formado por Edita Reguera y Valentín Villanueva cumplió el pasado 2 de abril sus bodas de oro

Publicado el 30/04/2017
El tapin Cincuenta años de amor en El CarbayuEdita Reguera y Valentín Villanueva

El matrimonio formado por Edita Reguera y Valentín Villanueva cumplió el pasado 2 de abril sus bodas de oro. Para la ocasión su hijo José Villanueva, con la ayuda de su mujer Loli y su hermana Magdalena organizaron una comida a la que acudieron sus familiares, vecinos y amigos.

Ambos nacieron en el Puente Vieyu fueron vecinos y amigos siempre, “se cortejaban de guajes y decían que no se gustaban, porque los dos eran muy feos, pero al final acabaron juntos” afirmó José. Los dos fueron a las Escuelas de Don Víctor, a las conocidas como las Antiguas Escuelas de Lugones, que ahora es el edificio de consumo. Comenzaron a salir juntos dos años antes de casarse el 2 de abril de 1967, Edita contaba con 22 años y Valentín 23 cuando se casaron en la iglesia parroquial de San Félix en Lugones.

Valentín comenzó a trabajar con 14 años en la Didier como aprendiz y con 19 años comenzó como pareja con Edita, cuando acabó la mili que la hizo en un primer momento en El Ferral del Bernesga y la acabó en el Milán. Edita desde adolescente trabajó en talleres de costura, ya que siempre fue modista y trabajaba en Oviedo, hasta que se casó, después trabajó en casa como modista hasta que se jubilaron sus suegros y dejaron la ganadería, fue Edita la que se hizo cargo de ella, mientras Valentín continuaba en la fábrica. “Mi abuelo fue socio fundador de la Central Lechera, después pasó a mi madre y ahora la heredare yo”, explicó José.

Valentín trabajó 43 años en la Didier, hasta que se prejubiló por enfermedad y Edita se prejubiló con 55 años de la agraria, hasta que le llegó a la jubilación con 65 años. “Mi madre llegó a tener 30 vacas de leche y 20 de carne, cuando se jubiló abandonó la cuota lechera y me cedió todo a mí”, destacó José.

El primer hijo, que es José, fue concebido en el viaje de luna de miel, sus padres le dicen que es valenciano, ya que nació el 11 de enero de 1968 y su hermana nació en diciembre de 1970, “realizaron el viaje en Talgo, que era lo que había en aquella época para desplazarse hasta allí”, comentó José. La pareja tiene dos nietos, Paula y Hugo, de su hija Magdalena. El matrimonio nació y se crio en el Puente Vieyu, hasta que el padre de Valentín, Marcelino, hizo una casa en El Carbayu y al año siguiente de concluir la obra se casaron y fueron a vivir a ella.

Una de las actividades complementarias de Edita siempre fue el folclore, con la creación del Grupo Folclórico La Sidrina de Lugones que se fundó en el año 1982, agrupando en sus inicios a mozos procedentes de distintas agrupaciones de la zona, y que tenían cierta experiencia en el ámbito del baile regional. El primer presidente fue Víctor Olay y su profesor Mariano Castro, más tarde fue sustituido por una componente que a su vez era la profesora Magdalena Villanueva pasándole ésta la dirección a su madre Edita Reguera, que es la actual presidenta en 1995. “Por el grupo pasó mucha gente de todos los concejos aledaños y principalmente de Lugones, además es la presidenta del premio Pueblo de Lugones, que en un primer momento se denominó Puente Vieyu”, recordó el hijo.

En este momento, Edita cuenta con 72 años y sigue tan activa como siempre viajando con el grupo folclórico a todos lados y buscando actuaciones por todas partes, tanto es así que este año acudirán a Marruecos por primera vez en su historia, donde llevarán la música, la cultura asturiana y el nombre de Lugones. Edita elaboró ella misma los trajes asturianos que luce cuando sale con el grupo.

Por su parte, Valentín con sus 73 años es un gran forofo del Real Oviedo del que es socio y acude al Tartiere todos los fines de semana que juega el equipo de sus amores, “me llevaba de pequeño, pero no me gustaba porque a mí el equipo de me gusta es el Real Sporting de Gijón”, apuntó José. Uno de sus hobbies es la caza.

La pareja siempre ha intentado colaborar en todo lo que ha sido posible para mejorar Lugones y su amado barrio del Carbayu, desde siempre han asistido a las fiestas de la localidad incluso en Santa Isabel  Edita organiza el Festival Folclórico de La Sidrina, están dispuestos a colaborar en todo lo que se les pide. Edita llegó a participar en varios concursos exposición de ganado desde los años 80 hasta el 2000 y recibió varios premios.

La celebración de las bodas de oro fueron organizadas por José, que se lo comentó a Edita para que la comida tuviera lugar en el mismo sitio donde se realizó el convite hace 50 años que fue en el restaurante Lobato en Oviedo. “Sirvió para que rememoraran viejos tiempos y fue algo entrañable organizarlo allí, ya que esta vez estuvimos presentes los hijos y nietos, fue algo muy bonito y emotivo”, destacó el primogénito. La comida tuvo lugar a las 14 horas y no acabó la celebración hasta las 21 horas, acudieron 32 personas. “Asistieron las hermanas de Edita, además de vecinos, amigos y demás familiares”, resaltó.

La fiesta comenzó por la mañana cuando Abel su mujer Belén le regalaron el desayuno en casa, algo que no se esperaban. Durante la comida la pareja recibió diferentes regalos como placas conmemorativas, viajes a balnearios que le regalaron los hijos, ramos de flores, una bicicleta estática e incluso una televisión.

Una de las anécdotas es que José consiguió para la celebración un coche 127, en color rojo, igual que el que ella conducía, aunque el suyo era blanco, “siempre andaba con él de aquí para allí, y este día fue desde El Carbayu al Lobato con este coche para recordar viejos tiempos”, explicó.