Lugones una punto negro para las personas con movilidad reducida

Publicado el 10/03/2017
El tapin Lugones una punto negro para las personas con movilidad reducidaParte del acceso del Centro de Día al Centro de Salud

Los vecinos de Lugones que tienen la movilidad reducida se encuentran con problemas diarios que les prohíben moverse con normalidad por la localidad e incluso acceder a algunos locales municipales como el Centro social de Personas Mayores o incluso entrar en las dependencias de la Policía Local y la Nacional, para realizar cualquier gestión como poner una denuncia o hacerse el DNI.

El periódico El Tapín de Lugones ha contado con la colaboración del presidente de la Asociación Llanera Sin Barreras, Juan Majada, para que nos explicara las dificultades diarias que sufren las personas que tienen una movilidad reducida y a lo largo de una mañana hemos encontrado problemas graves en la localidad.

(Pinche en la foto para ver  galería fotográfica.)

Nuestra ruta comenzó cuando dejamos el coche en el aparcamiento de la Renfe, donde nada más llegar se puede comprobar que las farolas están colocadas en el centro de las aceras, en las que además no entra ni una silla de ruedas ni un carricoche. Además la entrada a la estación cuenta con una rampa en la que existe una barandilla, ambas cosas son adecuadas y cumplen la normativa, el problema se da cuando una silla de ruedas la tiene que maniobrar para acceder al desnivel que le permite cruzar el paso de peatones y eso una persona sola no podría hacerlo, como se muestra en la imagen el paso de cebra está mucho más lejos del desnivel.

Después de aparcar nos dirigimos a la pasarela para acceder al Centro de Mayores de la localidad, que es de titularidad municipal y la sede de la Asociación de Jubilados y Pensionistas de Lugones, donde la rampa de acceso es pequeña y muy inclinada, haciendo imposible que una persona en silla de ruedas pueda subir ella sola, además cuentan con dos puertas muy pesadas. Por esta razón las personas que quieran acceder a este local deben hacerlo a través de la entrada donde se encuentran los despachos de la directiva y las salas de juego y lectura. El centro cuenta con un baño adaptado, el principal problema que nos encontramos es que la puerta abre para dentro cuando la normativa marca que debe hacerlo hacía fuera, por si la persona se cae, para que puedan abrirle la puerta.

Las dependencias de la Policía Local y Nacional presentan claras deficiencias a su entrada, ya que no está adaptada para nada, existe una pequeña rampa cuyo acceso está colocado en la terraza del bar, donde hay mesas y una silla que impiden el paso a las personas con movilidad reducida, además no cuenta con la barandilla correspondiente. Majada aseguró que para cumplir con la normativa se debería de colocar la rampa en el otro lado y ser mucho más largar para cumplir con el 8% de desnivel.

En el caso del Centro de Salud de la localidad la entrada está a nivel cero y hay dos plazas para que aparquen las personas discapacitadas con el amplio adecuado y los accesos, el problema es la falta de civismo de los vecinos, ya que en el momento que fuimos a hacer las imágenes un coche había aparcado en un lugar donde no hay plaza de aparcamiento y que es la zona que da acceso a una de las plazas de discapacitados impidiendo que una persona pueda abrir la puerta por completo y acceder a la entrada principal.

Otro de los problemas los encontramos en el Complejo Deportivo Municipal Teresa Valdés, ya que para acceder a la rampa existe una verja metálica que tiene un carril en el suelo que hace imposible que una silla pueda pasar por allí. La rampa cuenta con el desnivel reglamentario, pero las plazas para las personas con movilidad reducida en lugar de estar como las del resto en la puerta principal en el caso de las piscinas, cuando está a nivel cero el suelo, se encuentran en la parte posterior y deben entrar por donde lo hacen los proveedores de la cafetería y los camiones.

En el caso del polideportivo sólo existe una plaza de aparcamiento para discapacitados a la entrada, pero se complica el acceso a las gradas, para las personas que quieran ver las actividades que allí se realizan como partidos de fútbol, entre otras muchas cosas, ya que como se ve en las instantáneas las rampas de acceso no están a nivel cero.

 En la Tenencia de la Alcaldía el problema principal es que los baños públicos no están adaptados a las personas con movilidad reducida y las puertas son muy estrechas. Lo mismo ocurre con los baños de la Casa de Cultura de Lugones.

Tal y como se ven en las imágenes el acceso que se creó desde el Centro de Día del Principado y el Centro de Salud de Lugones no está adaptado para nada, tiene peldaños de todos los tamaños, hay baches, socavones y la acera llega a estar inclinada. Majada aseguró que sería más fácil crear un acceso desde la parte de atrás del Centro de Día por el césped existente, ya que hay creada una rampa para acceder al Centro de Salud en el último tramo.

En cuanto al chalet de la Cruz Roja, ubicado en la calle Severo Ochoa, se ve como la entrada principal tiene tres peldaños y el acceso para sillas de ruedas y carricoches está cerrado con una verja.

Pero no sólo se producen problemas a la hora de acceder a edificios, sino que las quejas mayores se dan  al comprobar los pasos de cebra, ya que todos están en muy malas condiciones, presentan socavones y alcantarillas con rejas que provocan que las sillas de ruedas tengan que circular prácticamente por la carretera si no quieren quedarse atascados. Esto unido a que en las aceras las baldosas no están niveladas y presentan rayas que dificultan el paso. En la calle Leopoldo Lugones y en otras muchas las personas con movilidad reducida no pueden tirar la basura en las baterías de reciclaje, ya que presentan elevaciones que hacen imposible el acceso a las sillas de ruedas, la zona más sangrante es la que se ve en la imagen, donde no se pueden tirar las bolsas en ninguno de los cubos.

En varios pasos de cebra ubicados en las calles Alejandro Casona y Antonio Machado, las rampas de acceso no están a la altura de las rayas pintadas. Al finalizar la rampa ubicada en la Avenida Santa Bárbara se hace prácticamente imposible circular con silla de ruedas por la acera que se dirige a la calle José Tartiere, ya que son estrechas y están desniveladas. 

En la parada de autobús de la Avenida Conde Santa Bárbara en dirección a Avilés existen plazas de aparcamiento lo que hace imposible que las personas con movilidad reducida pueden bajarse y subirse del vehículo con seguridad, ya que lo tendrán que hacer en mitad de la calzada.