Entrega del Premio DD.HH de Siero 2016, al sacerdote mejicano Alejandro Solalinde

Un incidente fuera de tono y sobre todo fuera de lugar de elevar una propuesta para el premio 2017 en la persona del venezolano Leopoldo López

Publicado el 07/02/2017
El tapin Entrega del Premio DD.HH  de Siero 2016, al sacerdote mejicano Alejandro Solalinde

El acto de entrega del Premio DD.HH  de Siero 2016, al sacerdote mejicano Alejandro Solalinde, fue al igual que en años anteriores un acto emotivo, concurrido y de interés generalizado, salvo un incidente fuera de tono y sobre todo fuera de lugar. Me refiero como algunos supondrán, al promotor y presentador del Premio DD.HH., al tener la osadía sin corresponderle ni ser el lugar adecuado, de elevar una propuesta para el premio 2017 en la persona del venezolano Leopoldo López, el cual resulta ser un personaje cuestionado y que al margen de las razones por las que haya sido detenido y procesado, carece de antecedentes ligados a los valores de la paz, de la solidaridad y de los derechos humanos. Basta entrar en su biografía e historial, para que se le reconozca su vinculación con la ultraderecha, con el golpismo y con la corrupción para reconocer todos los presentes que de prosperar una propuesta semejante estaríamos contribuyendo a denigrar el propio concepto Derechos Humanos y a poner en cuestión la entrega del mismo desde este consistorio.

 Quiero decir, que espero que la sensatez y el buen hacer de este CLS  y de nuestros representantes municipales esté por encima de oportunismos o de intereses de otro carácter. Entrar siquiera en este debate me parece no solo irracional, sino que rompería el buen quehacer de este CLS y esto no tiene nada que ver con las diferencias de criterio que en este tema u otros pudiéramos tener.

Lo que debe primar en todo momento es la concordia y el buen trabajo como colectivo y en esta materia y sobre todo, el consenso.

 

Juan Luis Vallina Ariznavarreta

Representante de IU en el Consejo Local de Solidaridad de Siero