Beatriz Álvarez zanjó la polémica con las fiestas de Santa Isabel y realizó un recorrido por su infancia y juventud

Publicado el 06/08/2016
El tapin Beatriz Álvarez zanjó la polémica con las fiestas de Santa Isabel y realizó un recorrido por su infancia y juventud

“Recuerdo los viajes que me daba de mi casa al prado con 12 años, con una vespa naranja que me compraron mis padres. También recuerdo las comidas en mi casa con familia y amigos, además mi madre y yo hemos recuperado un postre típico que hacía mi abuela esos días y lo llamábamos tronco”

, “fueron muchos los vecinos que me preguntasteis ese verano por el estado de mi padre durante las fiestas, que vivía sus últimos momentos, para mí fue un punto de inflexión y dejé de vivir la fiesta de la misma forma, estuve varios años sin acudir”

 

La licenciada en Derecho y pregonera de la fiesta de Nuestra Señora del Buen Suceso del Carbayu, Beatriz Álvarez, quiso dejar zanjada la polémica con las fiestas de Santa Isabel, a las que supuestamente había catalogado de botellón y reconoció que en ningún momento quiso que sus palabras se interpretaran así. Además comentó que habló con el presidente de la Sociedad de Festejos de Santa Isabel, Óscar Rilo, al que le explicó su postura y destacó que él tampoco quería que sus palabras se interpretaran así en el medio regional en el que se publicaron.

La pregonera recordó durante su intervención a muchos vecinos, amigos y familiares, pero tuvo un recuerdo más que emocionado a su padre que falleció el 20 de agosto de 1998, “fueron muchos los vecinos que me preguntasteis ese verano por el estado de mi padre durante las fiestas, que vivía sus últimos momentos, para mí fue un punto de inflexión y dejé de vivir la fiesta de la misma forma, estuve varios años sin acudir”, recordó. También se acordó entre lágrimas de sus dos tíos fallecidos este año.

“Soy hija de las fiestas del Carbayu, ya que fue aquí donde se conocieron mis padres y se volvieron a ver en las fiestas de Santa Isabel”, comentó. Recordó como esperaba ansiosa la llega de las fiestas desde el momento en el que se colocaba el palo en el centro del prado y como llegaba la tómbola y sobre todo las lanchas, que suponían todo un acontecimiento. “Recuerdo los viajes que me daba de mi casa al prado con 12 años, con una vespa naranja que me compraron mis padres. También recuerdo las comidas en mi casa con familia y amigos, además mi madre y yo hemos recuperado un postre típico que hacía mi abuela esos días y lo llamábamos tronco”, comentó.

 En su discurso no quiso olvidarse de reconocer el mérito del presidente de la Cofradía de Nuestra Señora del Buen Suceso, Manolito El Pegu, que este mes recogerá la Medalla de Oro, que concede el Ayuntamiento de Siero, “el pueblo le debía este reconocimiento” destacó. Al finalizar el pregón El Pegu entregó a la pregonera el tradicional Urogallo y la madre de la pregonera recibió un ramo de flores.

Tras el pregón y el chupinazo llegó el turno del reparto de la paellada en el prado de la fiesta, cocinada por la Comisión de Fiestas de Fitoria y se repartieron 1.400 raciones entre los vecinos que compraron los vales. Antes del pregón tuvo lugar el Festival de Canción Asturiana.