Venezuela: ¿Libertad de presos políticos o de políticos presos?

Publicado el 12/05/2016

Izquierda Unida de Siero NO participará de la declaración institucional que hoy jueves ha aprobado la Junta de Gobierno Local de apoyo a los “llamados” presos políticos en Venezuela ni en el acto que sobre el mismo asunto está previsto mañana viernes, al entender que la preocupación y el fin último de ambas no son la defensa de los derechos humanos sino el ataque al gobierno venezolano. No puede entenderse si no las razones por las que dicha resolución no fue presentada o debatida el pasado lunes en el seno del Consejo Local de Solidaridad, o por qué se pone el acento en Venezuela (y en la figura de Leopoldo López) pero no en ninguno de los otros 60 países en los que, según Amnistía Internacional, existen presos de conciencia o, en alguno de los 113 países que restringieron arbitrariamente la libertad de expresión y de prensa según la misma organización y entre los que se encuentra España (a quien las Naciones Unidas han urgido a corregir la situación).

Algunos ejemplos para refrescar la memoria:   Arabia Saudí, Marruecos, Sáhara, Palestina,  Colombia, México y un larguísimo etc.  Nuestro propio país, España, Alfonso Fernández Ortega (caso Alfon) condenado a cuatro años de prisión después de participar en una manifestación.

Es significativo y claramente esclarecedor del objetivo de la citada declaración institucional que en la misma se pretendan emplear las críticas del expresidente del gobierno español Felipe González (enemigo declarado del gobierno venezolano) como respaldo a las tesis defendidas. Es intolerable, a juicio de Izquierda Unida de Siero, que el expresidente González pretenda dar lecciones de derechos humanos en Venezuela y que se pretenda usar su voz como experta en la materia. Entre el 27 de febrero y el 8 de marzo de 1989, a los pocos meses de haberse iniciado el segundo mandato de Carlos Andrés Pérez, Caracas vivió un levantamiento popular contra el alza de los precios de los productos básicos. El gobierno ordenó entonces una brutal represión que pasaría a la historia con el nombre de “Caracazo” y que se saldó oficialmente con 276 personas muertas y numerosos heridos, aunque cifras extraoficiales elevan las fallecidas por encima de 300 e incluso las sitúan en millares. Lejos de emitir una contundente condena, el gobierno español presidido entonces por Felipe González premió a Carlos Andrés Pérez (condenado por cierto años después por malversación de fondos públicos) con una ayuda en forma de préstamo por valor de 600 millones de dólares. El mismo Felipe González que ahora pretende dar lecciones de derechos humanos.

En las últimas elecciones la oposición al gobierno bolivariano obtuvo la mayoría con 112 de 167 curules (escaños) ocupados por partidos contrarios al gobierno.  DESDE ESA MAYORÍA, LA OPOSICIÓN, PROPONE UNA LEY DE AMNISTÍA,  para que se libere a Leopoldo López y a otros. Propuesta de ley de amnistía  en la cual se establecen como supuestos a AMNISTIAR:

  • la violencia o resistencia a la autoridad, esto hace pensar en una llamada “ley mordaza”;
  • el delito de causar pánico en la colectividad o mantenerla en zozobra mediante la difusión de informaciones falsas;
  • fabricación, porte, detentación, suministro u ocultamiento de artefactos explosivos o incendiarios;
  • la amnistía del delito de financiamiento al terrorismo;
  • delitos de sustracción de efectos y bienes en la Fuerza Armada Nacional;
  • los hechos presuntamente constitutivos de los delitos de fraude, estafa y usura vinculados a la actividad privada de la construcción de viviendas;
  • las omisiones, inexactitudes o incumplimientos vinculados a la obligación de presentar la declaración jurada de patrimonio;
  • y un larguísimo etc.

¿Qué se pretende, en definitiva, con esta ley de amnistía, liberar a los presos políticos o liberar a los políticos presos?

La soberanía de Venezuela reside en las venezolanas y  los venezolanos a través de procesos electorales libres y democráticos (verificados por numerosos organismos internacionales e incluso calificados por el Centro Carter  como “los mejores del mundo”); además, en Venezuela disfrutan de mecanismos  como los  referéndums revocatorios (como el que se está iniciando en estos momentos contra Nicolás Maduro), impensable en nuestro país, que debemos sufrir la lacra de la corrupción y otorgamos  carta blanca a nuestros dirigentes durante cuatro años.

Como sociedad deberíamos reflexionar antes de dar lecciones de democracia a nadie.  Tenemos en nuestro país:

  • leyes como la Ley Mordaza que limitan la libertad de expresión,
  • una justicia altamente politizada,
  • ciertos medios de comunicación influidos por el gobierno, gravísimos casos de corrupción política,
  • una ley electoral injusta...
  • y otro larguísimo etc.

¿Por qué estas cuestiones nos parecen tan graves en Venezuela pero no nos indignan en nuestro país? ¿Por qué hemos interiorizado un eje del mal al que pertenecen países como Cuba o Venezuela pero no Israel, Marruecos, Guinea Ecuatorial, China, etc.? ¿Quién piensa por nosotras/os?