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Alejandro Rubio: “Estoy encantado de estar en Lugones”

Publicado el 12/04/2019
El tapin Alejandro Rubio: “Estoy encantado de estar en Lugones”

El pasado viernes 12 de abril la Asociación de Jubilados y Pensionistas de Lugones homenajearon a su Jubilado Mayor, Alejandro Rubio, en un acto celebrado en el restaurante La Torre en Pruvia. Al acto acudieron representantes de todos los partidos políticos que forman parte de la Corporación municipal de Siero, además del alcalde de Siero, Ángel García, la concejala de Bienestar Social, Natividad Álvarez y la consejera de Servicios y Derechos Sociales, Pilar Varela. El encargado de poner la nota de humor y presentar fue como manda la tradición, Pin la Cotolla.

El primero en intervenir fue el presidente de la Asociación, José Manuel Suárez, que dio las gracias a la nueva gerencia de La Torre, que este año además recibió el premio empresarial Gorfolí por su trayectoria. También dio las gracias al Ayuntamiento por mejorar el local cambiando las ventanas, entre otras muchas mejoras realizadas a lo largo de estos cuatro años y destacó la importancia de la obra de la residencia de mayores impulsada por el Principado. En su discurso se acordó de que los socios son lo más importante y gracias a que sus cuentas están saneadas la directiva propuso entregar otro bollo más a lo largo del año.

Después intervino la consejera que felicitó al homenajeado y recordó lo importante que han sido y son las personas mayores en la región, ya que considera que ellas convirtieron a Asturias en lo que es hoy. “Gracias a su esfuerzo y trabajo se ha convertido Asturias en lo que es. Lo mismo que ocurre con el trabajo de esta junta directiva”, afirmó.

El último en hablar fue el alcalde de Siero recordó que en el concejo existen 11 asociaciones de pensionistas que trabajan a diario en mejorar la vida de las personas mayores del concejo. “Desde el Ayuntamiento siempre hemos apoyado a estos colectivos y uno de estos apoyos es mantener y mejorar las sedes, en las que hemos invertido en esta legislatura 800.000 euros. Todos los grupos apoyaron la construcción de la residencia de mayores en Lugones”, recordó. Además, destacó el trabajo de todas las juntas directivas de estos colectivos.

Después las autoridades y el presidente de la Asociación entregaron los detalles a Alejandro Rubio. El homenajeado quiso dedicar unas palabras a los asistentes, donde aseguró que ha trabajado durante más de 30 años en la región, “estoy encantado de estar en Lugones, ya que me recibisteis de la mejor forma posible, aunque venia de otra provincia”, comentó.

Rubio nació el 27 de octubre de 1924 en un pueblo de Valladolid, Villavicencio de los Caballeros, es el cuarto de seis hermanos, su padre era labrador por cuenta ajena y su madre cuidaba de los hijos y se encargaba de la casa. Fue allí a la escuela y recuerda que eran 230 alumnos en aquella época, entre niños y niñas, pero hoy no hay escuela y los chavales tienen que desplazarse a Villalón de Campos los cuatro niños que están en edad escolar. Fue con 15 o 16 años cuando formó parte de la charanga de los pequeños en el pueblo, que se conocía como “La Banda de los Pequeños”, donde tocaba con un hermano suyo, recorrieron todos los pueblos de los alrededores. Alejandro tocaba el clarinete, porque le había enseñado Florencio Rubio, que era el organista de la iglesia de su pueblo.

Esto le permitió entrar a formar parte de la Banda del Regimiento del Milán en Oviedo cuando le tocó hacer el servicio militar, que le llevó a recorrer toda Asturias con tan sólo 20 años, la primera vez que vino a tocar a las fiestas del Carbayu fue en el año 1945. Dentro del servicio militar vivió el fin de la Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial, en esta última no le dejaron salir de permiso para ir a su pueblo durante 18 meses, sólo se daba permiso a los asturianos porque estaban en casa.

En la mili incluso aprendió a tocar la gaita gallega para la banda, porque se creó una sección de gaitas y era la que mejor encajaba porque era más melódica, ya que la asturiana era demasiado chillona. Cuando acabó el servicio militar volvió a su pueblo, regresó porque allí había dejado a su amor, Faustina Aguado, con la que me casó el 30 de mayo de 1951, y tuvo tres hijos.

Rubio vino para Asturias con toda la familia a trabajar en el año 58 en una empresa de montajes eléctricos, cuando estaba a medio hacer Ensidesa. La empresa en la que comenzó era Isolux y acabó su carrera profesional en Isastur. Se retiró en Isastur, tras vivir en la calle Rúa en Oviedo gran parte de su vida hace 22 años se vino a vivir a Lugones junto a su mujer con su hijo mayor y se inscribió en la Asociación de Jubilados y Pensionistas de la localidad el 29 de abril de 1997.