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J. Ángel Ménendez Díaz leyó el pregón de las Fiestas de Nuestra Señora del Buen Suceso El Carbayu

Publicado el 03/08/2018
El tapin J. Ángel Ménendez Díaz leyó el pregón de las Fiestas de Nuestra Señora del Buen Suceso El Carbayu

Sr. Alcalde de Siero, autoridades, ilustres cofrades de nuestra señora del buen suceso, vecinos y amigos de Lugones y del Carbayu, señoras, señores: buenas tardes.

La verdad es que se me hace raro estar aquí… ¡abriendo las fiestas! Porque, en cuestión de fiestas, he de confesar que yo siempre fui más de cerrarlas que de abrirlas.

En primer lugar, como no podía ser de otra manera, quiero expresar mi mayor agradecimiento a los miembros de la cofradía del Carbayu, por haber pensado en mí como pregonero de tan importantes fiestas.

Veréis, cuando la cofradía de festejos me propuso dar el pregón de este año, les pregunté, un tanto incrédulo, que a qué se debía tal honor. Ellos me contaron que “les fiestes del Carbayu” habían tenido pregoneros ilustres del mundo del deporte, la cultura, el arte, el periodismo… y otros lugonenses relevantes que se habían destacado en muy diversos ámbitos; pero que nunca el pregón lo había dado un científico. Así que pensaron que este año iban a proponérselo “al mejor científico que hubiese en Lugones”. El caso fue que le llamaron, pero les dijo que hoy no podía venir y… bueno, esto lo que hay, aquí estoy yo.

En serio, muchísimas gracias, me siento muy honrado.

Lo cierto es que cuando me puse a pensar sobre ¿qué relación tengo yo con El Carbayu? y ¿qué podría decir sobre El Carbayu que no se haya dicho ya?; resulta que me di cuenta de que: en El Carbayu fue donde todo empezó.

Me explico:

Mi familia, por ejemplo, mi abuela Lisa, que trabajo varios años en la fábrica de explosivos; ahí al lado, en lo que hoy es el Parque de La Cebera y que vivió también algunos años en El Resbalón. Mi padre, Toño, que trabajó en la Fábrica de Metales y los que le conocisteis seguro que, en más de una ocasión, le habréis oído decir con mucho orgullo aquello de: “José Antonio Menéndez Alonso, natural de Cayés y vecino de Lugones”.  Mi padre se casó con Laura, y mi madre se empeñó en que yo naciese en Lugones. Qué, ¡ojo!, por aquel entonces la mayoría de los guajes y guajas (que ahora hay que tener mucho cuidado el lenguaje sexista) ya nacían en el hospital, en Oviedo. Así que, gracias a que mi madre quiso que yo naciese en casa, hoy puedo decir con orgullo que Lugones es mi casa.

Por otro lado, resulta que una parte de lo que hoy soy comenzó aquí mismo: en les Escueles del Carbayu, donde, a los 5 años, empezó mi formación académica. Primero fui a las que había cerca de la Calle La Ciega y después pasé a las que están justo ahí mismo; y que, todavía hoy, siguen siendo “Les Escueles del Carbayu”. ¡Y oigan!, a tan temprana edad eso deja impronta.

Pero hay más cosas, y mucho más importantes, que también empezaron aquí: en El Carbayu.

-Ahora voy a aprovechar para llevar un poco el pregón a mi terreno, o sea al de la tecnología y la industria.-

En 1875 D. José Tartiere fundó la FÁBRICA DE EXPLOSIVOS SANTA BÁRBARA, y para ello se buscó “… un lugar distante, como mínimo, 2 km de cualquier lugar habitado y alejado de los caminos más transitado y que, además, estuviese conectado por ferrocarril con los puertos por donde entraban las materias primas”. El lugar más adecuado, “… que contaba con la ventaja adicional de un caudal de agua y una abundante presencia de árboles, fueron los terrenos conocidos popularmente como La Cebeda o Caveda” [1].

¿Les suena?

Pues bien, esta empresa, LA FÁBRICA DE EXPLOSIVOS DE EL CARBAYU, actuó de empresa tractora, siendo el origen a la industrialización de Lugones; y casi me atrevería a decir que, en buena medida, a la de la zona centro de Asturias. A la Fábrica de Explosivos pronto le siguieron: la FÁBRICA DE METALES, creada por la Sociedad Industrial Asturiana en 1898, cuyo objeto era la fundición y transformación del cobre; creada, entre otros motivos, para suministrar casquillos y detonadores a la fábrica de pólvora; la MERSA (materiales especiales refractarios), en 1928, que se fusionó con DIDIER en 1968, dando lugar a la DIDIER-MERSA y la FUNDICIÓN NODULAR en 1956. Y fuera de los límites de Lugones también se crearon: La SOCIEDAD EXPLOSIVOS DE CAYES (1895),  CERÁMICAS GUISASOLA (1870), la REPALSA (refinería de productos del alquitrán, S.A.) en 1958 y otras más; muchas de las cuales ya han cerrado, pero que, sin duda, fueron la causa de que en los años 70s se creasen los polígonos de SILVOTA y ASIPO, tan importantes para la economía actual [1].

Y todo esto tuvo su origen aquí: en El Carbayu.

Pero aún hay más.

El ATLÉTICO DE LUGONES CLUB DE FUTBOL, que también juega en El Carbayu, se fundó en 1905 [2]. ¡Ojo! solo dos años después de la fundación legal del Huelva, que es el decano del futbol español. Esto se debe, precisamente, a la presencia de ingenieros ingleses en las fábricas que antes mencionaba; quienes importaron este deporte; haciendo que Lugones fuese uno de los primeros lugares de España que contase con un equipo de futbol.

De aquí surgió también alguna figura legendaria; como MIGUEL DURÁN TERRY, “POLOLO”; lugonense, capitán del Atlético de Madrid en 1919, jugador de la selección española en dos ocasiones, ingeniero de minas y director de la Fábrica de Explosivos de El Carbayu; cargo que, durante 2 años, compatibilizó con el de jugador del Atlético de Madrid; viajando de Lugones a Madrid, o a donde tuviese que desplazarse su equipo, ¡en su propia motocicleta! [3]… ¿Qué les parece? Todo un ejemplo del auténtico espíritu lugonense.

La relevancia del Carbayu ofrece sin duda muchos otros ejemplos de cosas notables que tienen, o han tenido, su origen aquí; como la propia FIESTA DEL CARBAYU DE LUGONES que, con más de 90 años de historia, sigue siendo una de las romerías asturianas con más tradición y que más gente congrega año tras año; cosa que, en mi modesto entender, debería ser mérito suficiente para  ser declarada fiesta de interés turístico regional.

Pero tampoco es cuestión de extenderse en demasía y, como no me gustaría acabar resultando pesado, creo que es momento de que yo concluya el pregón y os devuelva a vosotros, los verdaderos actores principales, el protagonismo de las fiestas. Así que:

 

Tomad el protagonismo y disfrutad cada segundo

de les mejores fiestes de prau del mundo.

¡Por fin ha llegado el día!

¡Que empiece la romería!

 

 ¡Viva Lugones!

¡Vivan Les Fiestes del Carbayu!

 

 Muchas gracias y ¡Felices Fiestas!