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Carta al director La pobreza en España

Publicado el 08/02/2018

En este país de piel de toro llamada España, las diferencias sociales se hacen cada vez más abismales. Frente al derroche en aeropuertos sin aviones, trenes sin viajeros, eventos para élites, obras millonarias sin un aprovechamiento adecuado para la mayoría social, despilfarros, sobrecostes, sobres, etc., haciendo gala de “abundancia”, cada vez más españoles viven por debajo del umbral de la pobreza.

Vivir por debajo de dicha línea, significa que los ingresos que percibe la familia no cubren los gastos normales de la misma, por lo que es necesario que tenga limitaciones en cuanto a lo que adquiera, o que la calidad de lo adquirido no sea la mejor.

Muchas familias tienen dejar de utilizar el automóvil o venderlo, mudarse a un vecindario de menor categoría y en algunos casos que sus hijos dejen los estudios y traten de buscar trabajo, no poner la calefacción, suprimir vacaciones, reducir sus compras a mínimos, etc. Sobre la situación de los pobres en nuestro país, pueden leerse multitud de opiniones de Cáritas, Cruz Roja y Ongs, que reflejan esta situación.

Los pensionistas que en tiempos de crisis son vitales para sostener la familia y ayudar a sus congéneres, llevan 5 años con pérdida de poder adquisitivo pese a las vergonzosas palabras de la ministra Bañez que tiene la osadía de decir no solo que no hemos perdido poder adquisitivo, sino que hemos crecido un 0,02%.

Tal idiotez, me recuerda unas palabras del entonces Presidente de EE.UU George Bush (padre) cuando decía que cuando se quemaran todos los bosques, ya no habría más incendios.

Otra tontería a la que nos tiene ya acostumbrados nuestro Presidente, es cuando nos dice que somos los que más crecemos de Europa. Ello, no nos sitúa mejor que los países de nuestro entorno. Si se está arriba no es necesario crecer para tener un buen stand de vida. Por el contrario se puede crecer mucho y seguir siendo pobre.

El paro, la precariedad laboral, los bajos salarios, la explotación, horas sin retribuir, etc. contribuye a esas diferencias sociales a las que hacía referencia al comienzo de este artículo.

Los pobres tienen mayores dificultades para que un banco o una empresa de seguros les concedan un crédito o le sirva de fiador para comprar un auto, alquilar un apartamento o abrir un pequeño negocio. Un pobre tiene mayores posibilidades en el 2018 de mantenerse pobre que en los años 50 y 60 del siglo pasado. En el 2017 una persona de 30 años de edad ganaba menos que lo que ganaron sus padres cuando tenía esa misma edad.

Esta situación no solamente ha provocado que los pobres se encuentren con poca esperanza de mejorar su nivel de vida sino que también ha traído como consecuencia que un sector de la clase media cada día esté más cercano a la pobreza.

La diferencia entre los ingresos del 5 por ciento de la población y el 95 por ciento, cada día es mayor. El costo por las recetas y los servicios médicos se mantiene en un nivel que resulta prohibitivo para un número importante de ciudadanos. El poder garantizar a los hijos una educación de calidad cada día resulta más caro, en especial la universitaria. Mientras todo esto sucede el presupuesto de “Defensa” continúa creciendo, al igual que el de la Casa Real, el de los ejecutivos y ministros.

Cosas de la “democracia representativa”