[X]

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar su experiencia de usuario y ofrecerle los mejores servicios.
Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información en nuestra Política de Cookies.


José E. Cima Pregón del Carbayu- Lugones 2015

Publicado el 01/08/2015
El tapin José E. Cima Pregón  del Carbayu- Lugones 2015
 

Pregón de El Carbayu

 

 

          Buenas tardes autoridades, señoras/es, amigas/os, para mi es un honor y un orgullo dar este pregón de las fiestas de Nuestra Señora del Buen Suceso en mi pueblo de El Carbayu y ante la gente que me conoce desde niño en el garaje Cima de mis padres Enrique y Luz, que trabajaban de día y de noche reparando bicicletas.

 

 

 

          Agradezco a la directiva, encabezada por su presidente Manolito Fernández “El Pegu”, que se acordaran de mi para este inicio de fiestas aunque habiendo sido uno de mis seguidores cuando empecé a correr y que anunciaba luego con voladores a los vecinos de Lugones mis triunfos de ciclista profesional en carreras o vueltas internacionales, no debe extrañar tanto.

 

 

 

          Pero debo reconocer que es un motivo de alegría suceder de pregonero a ilustres personajes. Hablando sólo de los últimos como fueron los médicos Miguel Ángel Hevia, Manuel Emlio Fernández y Alberto Cabal; los profesores Gonzalo Fernández y Javier Canteli; los actores Rosa Manteiga, Alberto Jiménez, Ernesto Arias y Etelvino “Telvi” Vázquez, y su hermano, el empresario José “Pípo” Vázquez. Y el periodista Angel Fernández, que trabajó en Radio Asturias. Todos ellos de gran importancia a nivel nacional y que son de nuestro Lugones.

 

 

 

          Así que para mí es un honor dirigirme a todos ustedes cuando hay otros muchos vecinos y amigos con más o tantos méritos para este acto. Es cierto que en mi época de chaval llevaba el nombre de Lugones por las carreteras de todo el mundo, incluidas en las grandes pruebas como Tour de Francia, Giro de Italia, Vuelta a España, Mundiales, o vueltas de una semana como en Romandía (Suiza), Cataluña, País Vasco, Cataluña, Comunidad Valenciana, Cantabria, Asturias y Valles Mineros, junto a clásicas, donde logré la mayor parte de mis 27 triunfos profesionales.

 

 

 

          Y algunos con gran repercusión internacional como haber ganado dos etapas de montaña al campeón francés Bernard Hinault y colocarme segundo de la general de la Vuelta a España de 1978 hasta que el viento camino de Valladolid me echó para atrás en un “abanico”. O el triunfo en una contra-reloj en subida en Basilea (Suiza)  frente al monstruo Eddy Merckx, apodado “El Canibal” y que fue el mejor ciclista de todos los tiempos, donde me coloqué de líder del Tour de Romandía en 1977.

 

 

 

          Estas victorias y otras muchas, especialmente en 1978 cuando fui el ciclista español con más triunfos, 14 victorias y 18 segundos puestos, me colocaban como sucesor de nuestro campeón José Manuel Fuente “El Tarangu”. Aunque luego una lesión en la espalda estropeó toda aquella proyección que llevaba en el famoso equipo Kas.

 

 

 

          Pero esto ya son batallitas de abuelo de 63 años ya muy lejanas. Prefiero más recordar aquellos primeros tiempos de niño cuando estudiaba en las escuelas, frente a Casa Fran, o luego cuando inauguramos estas de El Carbayu y tuve grandes maestros como Doña María Luisa o Don José, padre e hijo.

 

 

 

            También aquellas  carreras ciclistas con 8 años en la calle de La Estación o luego en el prado de esta fiesta animados por aficionados y vecinos, como luego por el resto de competiciones disputadas por muchas fiestas de Asturias.

 

 

 

          Ni tampoco olvido los partidos de fútbol aquí en el prado que había en estas escuelas de El Carbayu donde jugábamos entre otros Fernando, Viti, Cuni, Paredes, Suso, Víctor Manuel, Isoba, Fradejas, Cipri, Miranda, los hermanos Sáez, los hermanos Cué, Justo, Castañón, Toño “El de la Casona”, Manjón, Paco, Mundo, Miras, Muñiz y tantos otros. Que  me perdonen porque se me quedará alguno…. Y el equipo del Carbayu ganamos trofeos en las fiestas de Viella, El Carbayu, La Corredoria y Santa Isabel.

           Hasta que tuve que decidirme por la bicicleta y dejar el fútbol porque mi padre me obligó a decantarme por la bicicleta o el balón. Según me recordaba hace un mes Viti “El de Pin de Secades” cuando me daba una foto de aquellos partidos para ponerla ahora en la pantalla. Ya no recordaba este detalle.

 

 

 

            Con 10 años ya fui a estudiar al instituto ovetense del Campo los Patos y luego a estrenar el de Ventanielles, pero nunca dejé de vivir en Lugones. Ni  cuando luego fui ciclista profesional hasta los 29 años, ni luego como director deportivo del equipo Clas de Central Lechera Asturiana, ni después los más de 30 años de redactor en La Nueva España.

 

 

 

 

          Mis amigos siempre estuvieron aquí en Lugones. Primero algunos como fans seguidores desde que corría con 10 años donde me seguían mis tíos Tista y Arturo,  junto a Tolillo, Manolito, Jesusón, José Manuel, Gelín, Tolillo, Cueva, Toni, Berto, Petrica, Ángel, Ito, Ruperto, José Tirris, Isaac Pola, Lalo, Valiente, Tiriti Gijón, Duarte, Víctor Pulgar,………y un largo  etc.

 

 

 

          O como aquel grupo con 18 años que nos montó el sacerdote Don José María al reunirnos en la iglesia San Félix  para aprender francés. Aún sabemos el himno de Francia y nos reímos de cómo lo pronunciábamos algunos, casos de los Fradejas, Nando, Gelín, Quini, Quinidio, Zape, Coque, Santamaria, etc ……….  De hecho este grupo de grandes amigos  aún nos reunimos para cenar una vez al año en diciembre.

 

 

 

          También debo comentar que en mi juventud debido al ciclismo y lo mucho que te obligaba a cuidarte, no pude disfrutar mucho de las fiestas de El Carbayu. Ahora lo puedo hacer mejor con la familia y los cuatro nietos. Pero siempre estuve orgulloso de Lugones y de hecho siendo ciclista profesional me comentaban que aquí éramos muy grandes con las fiestas. Unas en el primer domingo de agosto porque teníamos las grandes fiestas del Carbayu y el último domingo las de Santa Isabel y esto les asombraban a muchos fuera del Principado.

           Siempre fui de Lugones, de Asturias y español y no tuve ese tipo de rencillas que algunos buscan, ni como corredor, ni luego de periodista intentando siempre ayudar a mi pueblo. Y por eso estoy contento de tener muchos amigos y conocidos en todas partes…..y también sé de muchos que me aprecian.

 

 

 

          Creo que esta forma de comportarme me lo enseñaron  mis padres Enrique y Luz y mis abuelos. No se me olvidará una vez, que tras ganar en una semana tres carreras en el País Vasco en mi primer año de profesional (1976) al hablar con un periodista le dije que la afición vasca era la mejor de España. Esa declaración también salió en Radio Nacional de España en Oviedo y al regreso me cogió mi abuelo Bautista para reprocharme que “yo era de Lugones y de Asturias y que tenía que estar agradecido, primero a mi tierra”.

 

 

 

.             Ni tampoco cuando mi abuela materna, Engracia, con más de 80 años, se montaba en Vespa con su nieto de 23 años para ir a cualquier parte y con lo aventurera que era se divertía mucho en moto. Hasta la llevé a Andorra en el coche de Toni y nos explotó una rueda al paso por Lérida- “¡Ay Dios mío¡. ¿Os pasó algo?”. Creía  que había sido una bomba de ETA.

 

 

 

          Ni tampoco cuando nos caímos  bajando la calle la Ciega, camino del pozo del ácido por detrás de la empresa Metales, ahora SIA, y empezó a reírse Engracia al ver que no nos pasó nada. Yo no  había visto en el camino que el cemento no estaba fraguado y nos caímos porque era cemento aún en polvo….

           Pero mi abuela con su buen humor siguió montándose en la Vespa con matrícula 0-27463. La misma que hacía años mi padre llevaba para trasladarnos a la playa de San Balandrán a mi madre y a mi. Me tocaba ir entre las piernas de mi padre y de repente le oía decir: “Agáchate bien que está ahí la Guardia Civil”. Y me encogía al máximo y como era tan pequeño, no me veían. Eran otros tiempos…..

 

 

 

              Así que ahora puedo, como muchos más vecinos, disfrutar de las grandes fiestas de El Carbayu que montan cada año Manolito “El Pegu” y su directiva. Ya que antes de ciclista solamente hacía una pasada por el prado, como si fuera el inspector de las fiestas, y a casa a recuperar para al día siguiente salir a entrenarme durante200 kilómetros en bicicleta.

 

 

 

            No pude atender mucho a mis hijos Luz María, Cristina y Kike,  lo tuvo que hacer Berta, y ahora me toca más disfrutar con los nietos Rodrigo, Aitana, Álvaro y Alonso. Pero siempre transmitía a mis hijos, ahora también a los nietos, el ir a la misa de la Capilla y luego obligatorio hacer la procesión……por mucho calor o alguna lluvia que tengamos.

 

 

 

            Estoy de acuerdo con lo de Iker Casillas, en su adiós del Real Madrid que al salir camino de Oporto, lejos de criticar las malas faenas que le hicieron, todos recibimos alguna injusticia, el guardameta quiso mirar en positivo y olvidar lo negativo. Así declaró que antes de que le clasificaran como buen o mal  portero pretendía que le recordaran como buena persona.

              Yo también pienso así y siempre me lo transmitieron mis padres y  abuelos.  Y eso intenté siempre hacer con mis amigos y con todos. Con eso me quedo, tanto de deportista como de redactor, en estas seis décadas.

 

 

 

              Pero ya está bien de contar batallas y lo que hace falta es abrir las fenomenales fiestas de El Carbayu 2015 con grandes orquestas y eventos. Y poder disfrutarlas tanto  mayores, juventud y niños, cada uno dentro de su edad y capacidad.

 

 

 

             Uno con  63 años recuerda de cómo de niño y chaval se disfrutaban las fiestas de El Carbayu en las lanchas, la gramola El Topu, el Bar El Cazuelu, las orquestas Marimbas Punto Azul y Gran Capitol. El desfile de la Banda de Música del Milán desde el Cruce hasta este prado del Carbayu. La  jornada del martes del Bollu con familia y amigos en el prado o en el Garaje Cima si llovía. Cuando lancé mi primer volador de manos de José “El Cateru”. Y sentir la traca de voladores de fin de fiesta, entre tantas cosas bonitas.

 

 

 

               Ahora las cosas siguen siendo fenomenales. La  prueba es la cantidad de gente que acude a El Carbayu para disfrutar de las orquestas y demás grandes eventos que nos monta la directiva. Así que ya es hora de divertirse y lanzar el chupinazo:

 

 

 

 Viva El Carbayu y sus fantásticas fiestas,  Viva Lugones, y Viva Asturias   

MUCHAS GRACIAS