Carta al director. Lo ocurrido en el Ayuntamiento de Siero a raíz de la visita de varios niños saharauis

Publicado el 03/09/2017

Lo ocurrido en el Ayuntamiento de Siero a raíz de la visita de varios niños saharauis que participan con familias asturianas en el plan “Vacaciones en Paz”, donde el Alcalde se niega a que se despliegue una pancarta pidiendo justicia para los encausados en el juicio de Gdeim Izik, con penas que llegan desde la cadena perpetua a penas de entre 15 y 20 años por el hecho de haber participado en una acampada junto a otras 20.000 personas en las que reivindicaban derechos sociales, civiles y políticos incluido el derecho a la autodeterminación, pone una vez más en evidencia a este mandatario municipal, que, en una retahíla de incongruencias, no muestra sino una insolidaridad con la última colonia española y su pueblo que con toda justicia exige la aplicación de los acuerdos firmados por Naciones Unidas tras la firma del Plan de Paz en el año 1991, después de 15 años de conflicto armado y que sigue pendiente de su aplicación, y cómo no, una completa ignorancia de cómo se han desarrollado los hechos sin pruebas judiciales con base de garantía tal y como ha denunciado el propio Consejo General de la Abogacía que envió juristas como observadores en varias de las audiencias celebradas.

Este grupo de activistas fueron detenidos en el 2010 y las pruebas contra ellos presentadas carecen de toda verosimilitud, como fotos desde un helicóptero en las que no se aprecia a las personas, machetes sin huellas, etcétera. Toda una farsa propia de un monarca que aplica la tiranía contra su propio pueblo y en el caso que nos ocupa a un pueblo sometido, con la connivencia del mundo occidental, preocupado más de lo que pasa en otros lares que a las puertas de nuestra propia casa y con el que tenemos responsabilidades históricas derivadas del siglo de colonialismo.

Además, numerosas instituciones asturianas tienen como tradición recibir a las familias y niños de acogida sin que el color político de la institución tenga razón de ser. Es el caso de la Junta General del Principado y decenas de ayuntamientos que no han dudado en apoyar la noble causa del pueblo saharaui en todas y cada una de las comparecencias, al margen del apoyo económico que prestan para que este proyecto “Vacaciones en Paz” siga teniendo aplicación en nuestra comunidad.

El alcalde Siero no puede tener el cinismo de dejarse fotografiar con los saharauis de acogida en el municipio a la vez que desoye la legalidad internacional amparada en las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Juan Luis Vallina Ariznavarreta, socio fundador de la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui, Los Corros (Siero)