Los del Pielgu, ahora llamados los Paxarros, cumplen medio siglo al frente de las Fiestas de la Asunción de Viella

Son una piña, el buen rollo entre ellos unidos al esfuerzo y el tesón les hacen conseguir grandes logros

Publicado el 08/08/2017
El tapin Los del Pielgu, ahora llamados los Paxarros, cumplen medio siglo al frente de las Fiestas de la Asunción de Viella

Se cumplen 25 años desde que la Asociación El Pielgu de Viella se hizo cargo de los festejos en honor a la Virgen de la Asunción. Una fiesta que además de ser un éxito de público, agrupa a sus vecinos y organizadores como una piña, de ahí que haya quien diga "los de Viella son como una secta", por la gran camarería existente entre ellos.

La asociación como tal había surgido antes, el tema asociativo estaba de moda entre los jóvenes, así que un grupo de unos 20 chavales entre los 15 a 22 años se constituyeron como tal bajo el nombre de "El Pielgu" haciendo referencia a una charca o llamarga que hay en el pueblo. Hacían múltiples actividades, viajes, cursos de fotografía, cocina, etc. y su sede no era otra que un salón en la parte de atrás del hotel de Maruja.  

Haciendo memoria en torno a las fiestas de la Virgen de agosto, nos cuentan que en los años 30 y 40 hubo comisiones que se ocupaban de ellas, en los 80 hubo un lapsus hasta que un promotor retomó la romería. Corría el año 92, allá por mayo o junio el promotor decidió no organizar nada, los de El Pielgu pensaron que su pueblo, Viella, no podía quedarse sin fiesta, así que sin presupuesto alguno, partiendo de cero sin ningún dinero, improvisaron y se arreglaron para que el día 15 de agosto tras la tradicional misa hubiera romería. Contaban para ello con un toldo sujeto con unos hierros heredados de la antigua comisión, un camión de pienso para la actuación musical, ganas de divertirse y mucho apoyo de la gente que veía con buenos ojos la iniciativa de los jóvenes y una fiesta casi familiar.  Aquello les dejó algún beneficio para invertir al año siguiente durante tres días, y el tercer año ya pudieron alquilar una carpa, eso sí, una de circo que les salía más barata por ser redonda.

En esto de la carpa apuntan, fuimos pioneros, no era habitual entonces en lugares pequeños, pero no queríamos correr el riego de que la lluvia nos aguara la fiesta.

Las fechas no se mueven, giran en torno al día grande el 15 de agosto la Asunción, el fiestín el día antes y el 16 el bollo, en esta edición comienzan el 13 cuatro días por delante para pasarlo bien.

Pocas atracciones de feria y muchas actividades para entretener, en los comienzos hacían "la suelta el gochu" hasta que no fue permitido, luego el cucaño, subir a un palo largo para coger el jamón, en el 94 las carreras de bicis de aficionados locales, en la actualidad y desde hace 10 ediciones con infantil y cadetes federados y con la organización "inmaculada" de la escuela de ciclismo de Viella, lo que atrae a corredores de Cantabria y Castilla.  En el 98 después de asistir al Carmín de la Pola, comenzaron con la gira pidiendo que les echaran agua, surgió de repente, sin ninguna previsión pero al año siguiente había vecinos con los cubos preparados, a los niños les gustó mucho y la gente empezó a llegar disfrazada, ya es una tradición. El concurso de arroz con leche dio paso al de la tortilla, tiene lugar el día 16  precisamente para aprovechar que los romeros llevan tortilla para acompañar al bollo preñau. Sin olvidar el partido de solteros contra casados, los juegos infantiles a los que dedican mucho tiempo con importantes premios que motivan a los niños, los voladores y la traca siempre a cargo de Ramón.

En estos 25 años hubo que hacer frente a dificultades que les hace pensar la poca ayuda recibida para organizar este tipo de fiestas,  por ejemplo con la SGAE, pero siempre "con los papeles en regla" y con mucho ánimo.

La inclusión de la cena del cordero el día 14 fue un éxito, unas 500 personas son asiduas,  está  muy bien organizada, es curioso porque la gente incluso quiere los mismos sitios del año anterior, distribuir las mesas atendiendo a las amistades o incluso enemistades es tarea difícil. No pasa una hora desde que se llama a la gente hasta que están disfrutando en las mesas del manjar. Los que asan el cordero lo hacen bien y el público puede ser comprensivo, recuerdan un año que faltaron patatas pero no hubo problemas, en definitiva se valora el esfuerzo de la comisión.

El 15 se saca en procesión a la patrona y se puja el ramo, tradición centenaria según se desprende de algunas fotos. Quieren potenciar que la gente se vista a la manera tradicional,  participan muchos niños y van en silencio absoluto, el año pasado lo hicieron 18 de unos 3 años porque los padres se implican mucho;  hay quien viene desde lejos solo para la misa y al vermuth.

Precisamente para el vermuth, los del Pielgu ahora llamados Asociación de Festejos los Paxarros,  han invitado a los componentes del desaparecido  grupo de coros y danzas de Viella a que se reúnan de nuevo. En su momento la agrupación tuvo mucho éxito actuando en todas las fiestas de la zona y llegando a la televisión nacional. Están ilusionados con el reencuentro, aunque desgraciadamente algunos han fallecido y otros viven fuera.

El 16 el bollo, es habitual llegar a las 600 reservas que comienzan por riguroso orden de llegada a partir de las 17.00 h. El problema, reservar para 25 y a la hora de la verdad llegan 7 mas, pero los Paxarros se las arreglan, no hay restaurante que les pueda igualar. La noche continúa con la entrega de premios y los fuegos.

No faltan los tradicionales sorteos, ya sea con las papeletas del bollo o con las reservas de la corderada, para conseguir desde un barril de cerveza hasta una cafetera.

Para este año, con motivo del 25 aniversario, puede que haya alguna sorpresa pero de momento no hay manera de conseguir la exclusiva.

Ante la pregunta de si quieren añadir algo a su historia nos comentan lo siguiente:

Nos falta algo que reclame gente joven, los pequeños son incondicionales, pero hay una franja de edad hasta los 20 más o menos que no captamos, igual tira para otros sitios (el 15 hay fiestas a montones). De todas formas tenemos incondicionales que nunca fallan.

Pese a todo creemos que tenemos mucho mérito, salimos adelante con un presupuesto mínimo y gran improvisación. Somos un gran equipo, nos queremos y matamos a la vez, pero no nos separa nadie, por eso dicen los de Viella son una secta.

Queremos hacer una llamada, necesitamos gente que venga a ayudar, nosotros los de los inicios tuvimos que tirar por la fiesta porque sino desaparecía, el objetivo era "hacer fiesta para que la haya, tiene que haber". Las generaciones de ahora dan por hecho que se hace sin más, sin esfuerzo, pero se necesitan refuerzos y nuevas caras.

Enhorabuena a los Pielgu-Paxarros por esos 25 años, a por otros tantos más.

Recuerde el lector que tiene una cita ineludible del 13 al 16 de agosto en las fiestas de la Asunción de Viella, Los Paxarros lo tienen todo listo para la asistencia masiva de romeros.